Mezclas armoniosas

El jazz afroamericano se fusiona con el ritmo latino

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El jazz latino nació de las armonías comunes entre músicos afroamericanos, latinoamericanos y caribeños.

Tito D'Rivera in a white jacket with bow tie and conductor's baton. His hand is on the shoulder of his young son, Paquito D'Rivera.

Impresión fotográfica de Tito y Paquito D'Rivera dedicada a Dizzy Gillespie, década de 1950 2012.172.7.5

Donación de Paxton y Rachel Baker

En esta fotografía de la década de 1950, Paquito D'Rivera, figura legendaria del jazz latino, aparece de niño junto a su padre Tito D'Rivera, también músico, en la colección del Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana (National Museum of African American History and Culture, NMAAHC). La dedicatoria, “We love you Dizzy”, está dirigida al maestro de jazz Dizzy Gillespie y capta los fuertes lazos profesionales y personales entre el saxofonista cubano y el trompetista afroamericano. Al igual que en esta fotografía, hay una serie de materiales en la colección del NMAAHC que destacan momentos importantes y figuras destacadas en las colaboraciones musicales que crearon el jazz latino.

Así que vino, incluso sin que le gustara la música, vino con libros, libros de bebop de Dizzy y de Charlie Parker y de Monk y demás. Y más discos y todo eso, y terminamos adorando esa música.

Paquito D'Rivera habla sobre su padre Tito D'Rivera, 2010

Atraídos por la promesa de oportunidades económicas o el deseo de escapar de los estigmas sociales en sus propios países, cubanos, mexicanos, haitianos y puertorriqueños (entre otros ciudadanos latinoamericanos y caribeños) participaron de una migración a gran escala hacia los Estados Unidos a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, particularmente hacia Nueva Orleans. Este éxodo fue responsable de la integración de los sonidos que dieron origen al jazz estadounidense e introdujeron los ritmos populares latinos a los Estados Unidos. Los músicos latinoamericanos y caribeños se encontraron tocando en muchas de las bandas de vientos de jazz que florecieron en Nueva Orleans y al hacerlo, influenciaron el jazz temprano con sus sonidos, o “matiz latino”, como lo llamó el compositor y pianista Jelly Roll Morton.

A  brass band performing at the American Red Cross Hospital Number 5, in Paris, France.

La 369.a Banda de vientos de Infantería “Harlem Hellfighters” de Jim Europe en el Hospital de la Cruz Roja estadounidense número 5 de París, Francia, hacia 1918. Aproximadamente 20 músicos puertorriqueños formaban parte de la banda. 2011.57.39

Durante la Primera Guerra Mundial, la banda del Regimiento de Infantería 369, los Harlem Hellfighters llevaron el jazz a Europa. En 1917, el mismo año en que la Ley Jones transformó a todos los puertorriqueños en ciudadanos estadounidenses, el director de la banda, James Reese Europe, comenzó a reclutar músicos de la isla. Una fotografía en blanco y negro de 1918 de la colección del NMAAHC muestra a la banda de vientos tocando en un hospital de la Cruz Roja estadounidense en París, Francia. Noble Sissle, un letrista, vocalista y compositor de jazz afroamericano, fue un miembro prominente de este conjunto. Después de la guerra, Sissle contrató músicos puertorriqueños para su banda, mientras que otros tocaban como acompañantes en orquestas de jazz. Esto dio como resultado que los músicos compartieran sus ritmos regionales particulares entre sí y prepararan el terreno para la futura fusión entre el jazz y los estilos musicales latinos.

  • James Reese Europe dirigiendo la 369a Banda de Infantería frente a un hospital en París, Francia.
    James Reese Europe dirigiendo la 369a Banda de Infantería frente a un hospital en París, Francia.
  • James Reese Europe y miembros de la 369a Banda de Infantería regresando a Nueva York desde Francia, febrero de 1919
    James Reese Europe y miembros de la 369a Banda de Infantería regresando a Nueva York desde Francia, febrero de 1919

Entre los primeros “influenciadores” latinos del jazz se encontraba Juan Tizol. El trombonista puertorriqueño llegó a Nueva York durante la década de 1920, buscando escapar de las dificultades económicas que enfrentaba en la pequeña isla. Inicialmente se estableció en Washington D.C. para tocar en la Orquesta del Teatro Howard. Más tarde, se unió a la orquesta de Duke Ellington desde 1929 a 1944 y en varios intervalos durante las décadas de 1950 y 1960. De esta colaboración entre Tizol y Ellington nació la composición “Caravan” en 1937, una pieza con expresiones musicales de rumba cubana y ritmos norafricanos que se convirtió en un referente del jazz.

Juan Tizol, Duke Ellington y su orquesta interpretando “Caravan” en 1952.

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Duke Ellington y su orquesta

Duke Ellington y su orquesta en Chicago, 1935. Juan Tizol es el segundo desde la derecha. 2015.97.38.5

Otro precursor latino del jazz fue el flautista cubano Alberto Socarrás, quien realizó la primera grabación de flauta de jazz como solista con el grupo musical de jazz de Clarence Williams en 1929. También tocó en las bandas de Benny Carter y Sam Wooding e hizo arreglos musicales para el popular líder de la banda Cab Calloway. Su grupo elevó el espíritu de la audiencia en el famoso Cotton Club como se muestra en un programa de 1938 del famoso club nocturno de Harlem a continuación.

En la década de 1930, las estrellas y conjuntos de jazz mostraban la influencia de los ritmos latinos. El gigante del jazz, Louis “Satchmo” Armstrong, por ejemplo, grabó en 1931 su versión de “El manisero”, una popular canción cubana. Armstrong desarrolló una estrecha relación personal y profesional con Luis Russell, un pianista panameño que había emigrado a Nueva Orleans en la década de 1920. Russell dirigió la orquesta que acompañó a Armstrong desde 1935 a 1943 y se convirtió en una figura clave en la floreciente escena del jazz y el swing en Nueva York durante la década de 1930.

Anuncio para Luis Russell y su orquesta

Anuncio para Luis Russell y su orquesta en un programa para el Symphony Hall en Boston con Billie Holiday y Louis Armstrong, 1947.

2013.46.29.100

El estilo distintivo de Russell como pianista, director de orquesta, compositor y arreglista, era crear una atmósfera divertida y un ritmo relajado, informal y rítmico, diseñado para invitar, para mantener una pista de baile llena de gente y para ganar a la competencia. Introdujo polirritmos sutiles propios de sus raíces panameñas, y fue un iniciador del matiz caribeño, ese elemento clave del jazz temprano descrito por Jelly Roll Morton como el matiz español.

Paul N. Kahn, 2018 Call of The Freaks Luis Russell & Louis Armstrong Musical Pals: An Illustrated History by Paul N. Kahn
Cab Calloway bailando en el Hotel Nacional de Cuba, década de 1950.

Cab Calloway bailando en el Hotel Nacional de Cuba, década de 1950. 2013.237.7

Donación de Cabella Calloway Langsam

Para este momento, otras orquestas afroamericanas ya habían integrado melodías latinas en sus repertorios, incluyendo las de Duke Ellington y Cab Calloway. Tanto el multinstrumentista cubano Mario Bauzá como Dizzy Gillespie, dos futuros talentos clave en la creación del jazz latino, se unieron a la banda de Calloway (con unos meses de diferencia) en 1939. Calloway también grabó “Going Conga” de 1940, composición de Alberto Iznaga, otro destacado e influyente músico cubano. Iznaga, que tocaba el violín y más tarde el clarinete y el saxofón, había emigrado de Cuba en 1929. Significativamente, tanto Iznaga como Socarrás salieron de Cuba debido al racismo al que se enfrentaron allí, un duro recordatorio de que la discriminación por el color de la piel también ocurrió en países latinoamericanos.

Pero desde la infancia, Iznaga había visto actitudes racistas en el trabajo y había escuchado las justificaciones utilizadas para negar a los negros cubanos los derechos inalienables de los hombres.

Mambo Kingdom: Latin Music in New York 1926-1990 de Max Salazar, 2010

1940 trajo consigo la creación de la orquesta multirracial y multicultural Machito y sus afrocubanos, la primera en mezclar de manera consistente ritmos afrocubanos y de jazz, en introducir la conga, el bongo y los timbales como instrumentos de percusión estándar, y en utilizar el término afro en su nombre. Los talentosos fundadores de esta orquesta fueron Bauzá y Francisco Grillo “Machito”. Bauzá había vivido en Nueva York desde 1930 y trabajado con las orquestas de los músicos de jazz afroamericanos Nobble Sissle, Chick Webb, Fletcher Henderson y Don Redman. En 1943, la orquesta de Machito y sus afrocubanos grabaron la composición de Bauzá, “Tanga”. Se convirtió en su canción icónica y, para muchos, representa el primer ejemplo del jazz afrocubano. Un volante de 1972 (abajo) presenta al creador del género, Machito, junto con su hermana Graciela, cantante, y Eddie Palmieri, quien en 2019, sigue siendo un intérprete activo de la música latina.

Folleto publicitando un concierto con Raphy Leavitt y La Selecta, 1972.

Folleto publicitando un concierto con Raphy Leavitt y La Selecta, 1972. 2015.97.27.281

Entre las grabaciones notables de la orquesta de Machito y sus afrocubanos con un músico afroamericano se encuentra Afro Cuban Suite (1950) arreglada por el cubano Arturo “Chico” O'Farril con el famoso saxofonista Charlie Parker. Ahora se considera un clásico.

Arturo O'Farrill y la Afro Latin jazz Orchestra interpretan “The Afro Cuban Jazz Suite”, 2010.

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El jazz afrocubano fue un precursor del jazz latino y Dizzy Gillespie desempeñó un papel fundamental en su explosiva popularidad. Gillespie se familiarizó con los ritmos latinos durante su trabajo con Bauzá en la orquesta de Calloway (1939-1941), una breve aparición en la orquesta de Socarrás (1943) y con la orquesta de Machito y sus afrocubanos (1942). A principios de la década de 1940, Gillespie se había convertido en uno de los creadores del bebop, un estilo de jazz que incluía ritmos rápidos, progresiones de acordes complejos e improvisación armónica que había desarrollado el bebop. Durante este período, también produjo su famosa composición “A Night in Tunisia” con aires perceptibles de armonías latinas.

El bebop de Gillespie se había transformado en cubop con la incorporación del recién llegado “conguero” o intérprete de conga cubano Luciano “Chano Pozo” González a su grupo en 1947, a quien conoció a través de su amigo Bauzá. Pozo debutó con la banda de Gillespie en el Carnegie Hall, donde lanzaron su composición conjunta “Manteca”. Basado en el patrón rítmico de “la clave”, esta melodía se convirtió en un estándar del jazz latino. Pozo fue el primer percusionista en ser miembro regular de una orquesta grande de jazz. Aunque ninguno de los dos hablaba el mismo idioma, la comunicación a través de la música no fue un problema. Hicieron una gira por los Estados Unidos y Europa en 1948 antes de la muerte de Pozo ese mismo año. El estilo dramático de percusión y los cantos de Pozo reflejaban sus creencias religiosas afrocubanas e inspiraron a su colega bajista afroamericano Al McKibbon, así como las colaboraciones posteriores de jazz latino con el vibrafonista Cal Tjader, un estadounidense de ascendencia sueca.

Paquito D’Rivera toca “A Night in Tunisia” de Dizzy Gillespie.

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Gillespie pasó a formar parte de un quinteto a principios de la década de 1950 que tocaba principalmente bebop y R&B, hizo apariciones como solista de jazz en los conciertos de la Filarmónica y siguió grabando. Fue apodado el “Embajador del Jazz” cuando en 1956 realizó una gira por Sudamérica y Oriente Medio para el Departamento de estado de los Estados Unidos con una nueva orquesta de bebop. Durante este período, Gillespie convenció al percusionista cubano Cándido Camero para que se mudara a los Estados Unidos desde Cuba. Cándido tocó en la banda de Gillespie en 1952 y grabó el disco Afro (1954) con él junto al percusionista cubano Mongo Santamaría. Más tarde, Cándido fue reclutado por el Billy Taylor Trio (1953-1954).

En 1959, la asociación de Gillespie con el pianista argentino Lalo Shiffrin produjo “Gillespiana”, una suite con sonidos sudamericanos y africanos. Ese mismo año, el bajista Al McKibbon colaboró en la grabación de “Afro Blue” (1959), una composición de Santamaría que se convirtió en un estándar del jazz y a la que el activista afroamericano Oscar Brown Jr. contribuyó con la letra (1960).

Proliferaban los intercambios musicales. En 1963, John Coltrane grabó la versión más famosa de “Afro Blue”, mientras que la interpretación de Santamaría de la composición de 1962 del pianista afroamericano Herbie Hancock, “Watermelon Man”, también se convirtió en un gran éxito al alcanzar un puesto en la lista de los 10 mejores de Billboard.

Timbales de Tito Puente, 1990-96.

1996.0604.01

Colección del Museo Nacional de Historia Estadounidense, Colección Tito Puente.

Entre los muchos otros percusionistas latinos importantes que influyeron en el jazz desde mediados del siglo XX en adelante se encontraban William Correa (Willie Bobo), Tito Puente, Francisco Aguabella, Carlos “Patato” Valdés y el destacado percusionista “nuyorriqueño” Ray Barreto, cuya técnica de percusión se inspiró en la de Pozo.

Barreto aparece en el siguiente folleto de 1976, donde se le conoce como “Hermano del alma latina n.° 1”. El concierto de jazz “Accent on Percussion” contó con la participación de músicos de la diáspora y afroamericanos como un colectivo musical unido. Con frecuencia, Barreto tocaba y grababa en diversos estilos musicales, incluyendo el jazz latino, como acompañante de importantes artistas afroamericanos y como líder de grupos como la Fania All Stars.

Folleto publicitario de una noche de jazz

Folleto publicitario de una noche de jazz Loeb Student Center de la Universidad de Nueva York, 1976.

2015.97.27.90

El jazz latino nació de las armonías comunes entre músicos afroamericanos, latinoamericanos y caribeños. Su particular mezcla de ritmos continuó su crecimiento y desarrollo a finales del siglo XX y hasta el siglo XXI. La experimentación de músicos veteranos y nuevos y la integración de estilos musicales como la bossa nova brasileña, entre otros sonidos latinoamericanos y caribeños, han seguido ayudando al género a obtener la inmortalidad en el universo musical mundial.

Escrito por Vilma L. Reyes Vázquez - Becaria 12F, NMAAHC

Publicado el 30 de septiembre de 2019